Miro con calma, sin prisa, esperando el momento preciso en que mi piel avisa al descubrir tu verdadera esencia, te visto de luz y arropada por la cálida timidez voy acercándome a ti sin hacer ruido.


Acompañarte es un regalo de ti para mi, un presente.

Tu aquí, tu ahora.

Una parte de ti.

Un recuerdo que permanecerá imborrable, con un trocito de mi dibujando cada imagen en silencio.